En su calidad de militante del Partido Popular, Cristina Cifuentes, nueva Delegada del Gobierno en Madrid, ha presentado una enmienda para que el próximo Congreso del partido suprima la referencia al cristianismo que tradicionalmente ha incluido en su declaración de principios.
Es decir, donde se dice que el PP se inspira ”en los valores de la libertad, la democracia, la tolerancia y el humanismo cristiano y está plenamente comprometido con las necesidades, las preocupaciones y los problemas de todos los ciudadanos”, borrar “cristiano” y dejarlo en “humanismo”.
La enmienda razona que “es absolutamente improcedente proponer como base ideológica de una formación política la correspondiente a una convicción religiosa”. Absolutamente cierto. Pero hay un pequeño problema: la estrecha relación entre el humanismo y el cristianismo. Siempre, claro, que nos estemos refiriendo a aquello que venimos llamando humanismo del Renacimiento para acá, aprox.
Volvemos a una discusión que ya ha asomado más de una vez, sobre la consideración del cristianismo: cultura o religión. Aunque no debería plantearse en términos excluyentes. Yo creo que se entiende bien que la referencia al humanismo cristiano del PP no es confesional, pero es discutible. Me hubiera gustado oírle a Cifuentes, esta mañana en la radio, un desarrollo más elaborado de su propuesta.

